Acabo de tener una epifanía de verdades de cosas que quiero decir. Al fin los pensamientos están construidos, al fin lo que digo tiene sentido, lamento haber comer cabeza ajena pero ahora es todo claro como el cielo. No da para más la opresión mental, el cansancio que causa el silencio."Voy a empezar una revolución" dije, una revolución en mi, de palabras, de acciones y reacciones. No se que tanto podré andar sin las rueditas traseras, pero ahora es necesario, porque todo cobró sentido. La roleta rusa dice que es hora de intentar alguna jugada inteligente para el premio regordete. La gente es tan rara, o no, lo raro es que a la gente no le importe. Decir que lo haces por mi bien no es querer ayudarme, decirme que sabes lo que es mejor para mi no es dejarme ser. Yo soy lo mejor para mi, mi sanidad mental es lo mejor para mi. No tengo depresión porque dejo la ropa tirada por la casa, tengo depresión causada por la opresión de mi superyo, o de los super padres que dicen que está mal ser yo. Que tanto hay de mi que no sepas? que tanto hay de mi que quieras saber? vamos a ser sinceros sin objetivo de lastimarnos pero realmente hay cosas que no quieres saber, porque es más facil que sea la princesita intocable de mamá que una persona con ideologías diferente de las tuyas, no te hablo solo a ti, sino a todos los a los que se sintieron así. No se si le cagué la vida a alguien después de todo lo que dije, capaz un poco (como me la cagaron a mi), pero ninguna de estas fué con intenciones malévolas. La intención es ser capaz de ver.

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