Soy melancólica y soy pasión, soy fría y cabulosa. Estoy tan cansada de creer y querer sin intentar. Soy como una enorme caparazón de vidrio, que al fin y al cabo es un escudo pero no protege ni contra el frio. Simplemente me quedo ahí parada, esperando a que el viento vuele y me tire del pedestal. Mi inconsciente es más consciente que mi maldito consciente inconciente, que inconveniente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario